EL TRACK DEL DIABLO
bikepacking...picante

No inventamos la ruta. La reinterpretamos.
El Track del Diablo ya existe, pero lo llevamos a nuestro terreno:
Bikepacking ultralight, noches de vivac, y un enfoque más rock’n’roll, donde le damos protagonismo a las bajadas, a pesar de ir cargados.
Queríamos saber si hay hueco para una nueva modalidad que permita viajar sin dejar de lado la pasión por los senderos "picantes".
Una ruta que atraviesa La Garrotxa, se adentra en el Ripollès y serpentea por el Empordà interior, enlazando volcanes dormidos, bosques cerrados y senderos de ensueño que te obligan a parar más de una vez solo para mirar alrededor.
Un territorio dominado por los singletracks, tramos donde bajar la tija es obligatorio, subidas que se hacen a ritmo propio, o en ocasiones caminando, y descensos que sacan la sonrisa incluso con la bici cargada.
Enduro discreto, espíritu libre y sensación constante de estar lejos… sin ser demasiado.
Una ruta para dormir poco, pedalear mucho y volver con ganas de más. Nos quedamos con la sensación de querer más, de que aún quedan muchos caminos por descubrir y de seguir poniendo a prueba las posibilidades de la BTT.
Así es el track del diablo, que en honor a su apodo, no deja a nadie indiferente.

Una ruta donde dominan los senderos, fuertes desniveles, zonas técnicas y la necesidad de utilizar la doble suspensión. Una ruta exigente que te pondrá a prueba en todos los sentidos. Es una región increible para surcar entre ruedas y vivir la pureza de su naturaleza.
Datos a tener en cuenta
- DÍAS: 3 a 5 días en función de
- DIFICULTAD: muy exigente si se quiere hacer en pocos días.
- KM Y DESNIVEL: 210km -5000m+
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ANDORRA -
CROACIA
Un viaje de fronteras mediterráneas

Este viaje nace de una motivación simple: seguir explorando sobre la bici con el punto de partida en casa. Sin medios de transporte previos ni logísticas extra. Amanecer, plátano, avena y a pedalear.
Diseñamos la ruta para avanzar siempre por pueblos, con acceso regular a comida y agua, evitando tramos donde la logística se convirtiera en una preocupación constante.
Desde Andorra hasta la costa croata, el recorrido enlaza carreteras secundarias y caminos tranquilos que permiten rodar con continuidad, sin sensación de ir siempre al límite. No buscábamos el trazado perfecto, sino uno que funcionara día tras día.
Dormimos combinando campings con jardines de casas particulares situadas a pie de ruta, además de alguna noche de acampada libre que no supuso ningún problema. La app Park4Night fue clave para encontrar buenos lugares donde descansar sin perder tiempo ni energía al final de cada etapa.
El tramo entre Rijeka y Zadar lo hicimos en autobús. Es una zona con mucha circulación, poco arcén y un tráfico constante hacia Croacia. Decidimos no forzar una etapa que no aportaba nada al viaje.

El paso por Eslovenia es el más justo en cuanto a servicios. Hay menos opciones para comprar comida o agua, por lo que conviene preverlo, aunque no representa una dificultad importante si se va atento.
La llegada a Split cierra bien el recorrido, no solo por el entorno, sino por la facilidad para regresar. Las conexiones en ferry permiten volver sin complicaciones hasta Barcelona, algo que suma muchos puntos a la ruta a nivel práctico.
Un viaje largo, pensado para disfrutar del camino, adaptarse a lo que va apareciendo y seguir avanzando sin más pretensión que esa. Nos gustan esos viajes en los que puedes ir adaptando los km y el desnivel a tus necesidades.
Datos a tener en cuenta
- DÍAS: 14 días
- DIFICULTAD: ruta con desniveles asequibles, que además, puedes alargar o reducir las etapas en función de tus necesidades.
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KM Y DESNIVEL: 1800km - 11.550m+
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