Tiempo de lectura : 10min (informarse para salir a la montaña es fundamental)
Autor : Timothy Kalton
Montse Bacardit
Doctora en Biología e investigadora predictora de avalanchas
Reconocida nivóloga especialista en predicción de aludes, comunicadora e instructora de seguridad de montaña, así como profesora de cursos de formación de la Asociación para el Conocimiento de la Nieve y los Aludes (ACNA), escaladora y guía de montaña y de rutas en bicicleta, Montse Bacardit es, antes que todo eso, una apasionada de la naturaleza y de la montaña.
En esta conversación con ØKRE, nos habla de los riesgos asociados a la nieve, de cómo prevenir sus amenazas y peligros potenciales, del equilibrio precario del manto nivoso que desencadena el alud. Consejos y advertencias muy oportunos recién acabada una de las temporadas invernales en el Pirineo más fatídicas, que se ha saldado con el trágico balance de siete personas fallecidas a causa de aludes. Entre las víctimas, varios montañeros expertos, no solo montañeros ocasionales.
Nuestra invitada analiza los factores que contribuyen y han contribuido a elevar esta tasa de siniestralidad, como son el incremento de los usuarios de montaña con escasa información, “un público poco formado y sin material adecuado”; no consultar el boletín de aludes, la falta de planificación, de equipo de seguridad, de previsión meteorológica, pero también la temeridad del esquí y el snowboard fuera de pista.
En suma, el exceso de confianza.

Fotografía: Carles Lluch
EL CONCEPTO DE ‘CAPAS’
A alguien que cree que la nieve es solo polvo blanco, ¿cómo le explicarías que el manto nivoso es en realidad como un milhojas de pastelería? ¿Por qué unas capas se pegan y otras se deslizan?
Exacto, el manto nivoso lo forman distintas capas de nieve que corresponden a sucesivos episodios de nevadas, transporte por viento y transformaciones superficiales o internas debidas a cambios de temperatura, humedad, lluvia, etcétera. El hecho de que a veces estas se unan bien o, por lo contrario, no cohesionen entre sí tiene que ver con sus propias características, entre las cuales la dureza, la forma y el tamaño de los cristales de nieve son claves para la cohesión de cada capa. Cuando hay diferencias pronunciadas de esas características y por lo tanto de cohesión, suele dar lugar a un manto inestable, sobre todo si se sobreponen capas de mayor cohesión encima de capas de menor cohesión, las temidas ‘capas débiles’.
Fotografía: François Laurens
AVALANCHA
¿Qué es exactamente lo que ‘rompe’ la nieve? ¿Es siempre el peso de una persona, o puede una avalancha empezar por sí sola debido al sol o al viento?
Las avalanchas se pueden iniciar por causas naturales como una misma nevada suficientemente abundante e intensa, carga por viento, lluvia, radiación, cambio de temperatura, humidificación, etc. Pero los accidentes por alud en su mayoría ocurren por aludes iniciados de forma accidental. Es decir, la misma persona o personas implicadas provocan con su sobrecarga un colapso en la capa débil y la placa, que ya se encontraba en equilibrio precario encima de la capa débil, se pone en movimiento y se inicia el alud de nieve.
EL MITO DE LA PENDIENTE
Mucha gente piensa que está segura si no se encuentra en una pared vertical. ¿A partir de qué inclinación de grado empezamos a entrar en ‘terreno de aludes’?
Los aludes de placa, los que provocan la mayoría de accidentes, ocurren en pendientes entre 30º y 45º, justamente las inclinaciones que se usan más, al menos en esquí de montaña y freeride fuera-pista. En laderas extremas de inclinación, se producen purgas sin cohesión de manera frecuente y por lo tanto no se establece un manto de nieve continuo y con las mismas capas. Pero claro que pueden producir aludes, sobre todo si hay laderas menos inclinadas por encima. En Norteamérica lo llaman el overhead hazard (peligro en altura o superior) y suele producir fatalidades en escalada en hielo y alpinismo. Por debajo de los 30º de inclinación, el manto nivoso tiene que ser muy inestable para iniciar una placa. Pero, ojo, también hay situaciones que desde un lugar de poca pendiente o incluso llano se pueden desencadenar ‘a distancia’ aludes de placa que pueden implicarnos, si tenemos laderas inclinadas conectadas por la capa débil por encima. O también hacia abajo, desde un cordal por ejemplo.

Fotografía: François Laurens
RADIOGRAFÍA
Llevamos una temporada con muchos accidentes. Desde tu visión de experta, ¿qué factores se han mezclado este año para que el Pirineo esté tan irascible y amenazador?
Se han juntado varios ingredientes para que los accidentes y las fatalidades hayan aumentado respecto a las temporadas anteriores: unas primeras nevadas, no muy abundantes, pero en los meses más fríos y de días más cortos (noviembre y diciembre). Ideal para ir constituyendo las capas débiles en los días y semanas de buen tiempo.
Luego, nevadas más abundantes, sobre todo a partir de mitad diciembre y Navidades, todo enero y hasta mediados de febrero. Cada sobrecarga supone un estrés adicional a las capas débiles que, de por sí, ya aguantan precarias. Temporadas anteriores relativamente ‘descafeinadas’, en cuanto a manto nivoso e inestabilidad. Las personas sin darnos cuenta reajustamos nuestros hábitos y tomas de decisiones con la experiencia más inmediata. Es lo que se conoce como la homeostasis del riesgo (en psicología, teoría de Gerald Wilde, según la cual si un entorno se vuelve más seguro, las personas pueden volverse menos cuidadosas). También, en los últimos años, hay muchos más usuarios en la montaña: una parte del aumento es público ignorante, poco formado, poco informado y sin el equipo y material adecuado; pero también hay una parte de público fuerte físicamente y con habilidades técnicas, sobre todo de esquí que viene del freeride. Estas personas, solo esquían terreno complejo. Finalmente, el tema de las trampas mentales –los FACETS–, como son la familiaridad del terreno en el que circulamos, la aceptación dentro del grupo, el compromiso con un objetivo o identidad, el halo del experto, la escasez de trazas y el factor social. El último invierno fatídico por aludes en Pirineos fue el 2018, con trece fatalidades.
EL PERFIL DEL ACCIDENTADO
¿Estamos viendo más accidentes en expertos que se confían o en principiantes que desconocen el medio? ¿Ha cambiado el perfil del usuario de montaña en los últimos años?
En cuanto a accidentes, ambos tipos de público se ven afectados. Pero en cuanto a fatalidades, lo digo sin haber hecho un análisis riguroso, creo que gana el público supuestamente experto o por lo menos con experiencia, y años en montaña.
BPA
En el Boletín de Peligro de Aludes vemos un 2 o un 3. ¿Qué otros datos del boletín (orientación, altitud, tipo de problema) son incluso más importantes que el propio número?
El número del grado de peligro de aludes del BPA es únicamente la cima de la pirámide de información que sumariza o sintentiza todo lo que tiene más abajo. Pero para tomar decisiones en la que me juego mi vida tengo que saber qué problemas de aludes hay vigentes, cotas y orientaciones, horarios, si hay cambios durante la jornada, estabilidad, distribución y tamaño de aludes de cada uno de los problemas. Por lo menos esto, y si no nos vemos capaces de entenderlo, debemos tomar un curso de aludes de nivel 1. En estos cursos también se proporcionan herramientas justamente para la toma de decisión del tipo de terreno recomendado según el grado de peligro de aludes vigente. Y también para decidir si pasar o no pasar para una ladera concreta.
ELECCIÓN DEL TERRENO SEGURO
¿Cómo deberíamos chequear nuestra seguridad antes de salir de casa, al llegar al parking y una vez estamos en la ladera?
En casa y con tiempo debemos planificar bien la actividad, con el BPA, la previsión meteo y el terreno (mapa topo, clasificación ATES, etc.) Por eso, los BPA europeos publican a las 17h para el día siguiente. Luego al llegar al punto de inicio empezamos a observar y verificar que lo que nos dice el BPA y nuestro plan tiene sentido. Si algo no cuadra, hay que revisar el plan. Luego, a medida que nos adentramos en terreno de aludes, tenemos que parar en cada punto crítico y evaluar la decisión de si continuar o no. Por ello, debemos en todo momento mantenernos conectados con el terreno y el manto de nieve, observar e identificar aludes e indicios de inestabilidad, comentarlos con el grupo. Todo ello nos ayuda en la toma de decisiones.
DVA, PALA Y SONDA
¿Es este equipo un seguro de vida o simplemente una herramienta de último recurso que ojalá nunca tengamos que usar? ¿Qué importancia tiene el entrenamiento real con ellos?
El equipo de seguridad lo tenemos que llevar siempre, desde la primera salida hasta la última, y siempre hacer el Group Check (revisión de grupo, un procedimiento de seguridad de montaña fundamental). Pero tiene que ser nuestra última carta por si algo en la cadena de decisiones anterior falla. Recordemos que somos humanos y debemos estar entrenados para el rescate, porque solo tenemos diez minutos para el 90 por ciento de la probabilidad de supervivencia de una persona completamente enterrada bajo un alud de nieve.

Fotografía: Clara Palenzuela
TRAMPAS MENTALES
A veces nuestro cerebro nos engaña: el efecto grupo, la escasez de tiempo, seguir huellas previas... ¿Cuál es la trampa mental que suele cobrarse más vidas en la montaña?
Todas las trampas mentales que antes he mencionado con el acrónimo FACETS suelen repetirse en los accidentes por alud. En 2007 tuve mi primer alud, me quedé casi enterrada (solo una mano a fuera). Cuando revisamos el accidente con el grupo, identificamos casi todas, excepto el Social. Me acuerdo perfectamente.
DECIR NO A TIEMPO
¿Cómo debemos gestionar la frustración de dar la vuelta a cien metros de la cumbre porque la nieve no tiene buena pinta?
Debemos controlar el factor humano con la información objetiva y las herramientas sistemáticas de toma de decisiones. Además, ayuda mucho haber elegido un mind-set o predisposición mental adecuada para el día y las condiciones, que nos ayuda a hacer una selección de terreno coherente. También ayuda mucho planificar con un plan principal, identificar los puntos de decisión y tener pensadas las alternativas. De esta manera, que no nos pese la frustración.
BAJAR LA GUARDIA
¿Cuál ha sido la situación en la que estabas más convencida de que era seguro y la montaña te dio una lección de humildad?
He tenido más de una, pero aquí relato un accidente en la canal del Tuc de la Balaguera que tuve justo el invierno pasado. En este caso, las trampas mentales de Compromiso con la Actividad y Escasez de Trazas me hicieron bajar la guardia en este lugar en concreto: Centre de Lauegi d'Aran
TEMERARIOS Y ‘POLLOS SIN CABEZA’
Cuando alguien sale sin preparación y necesita ser rescatado, se genera un debate social. ¿Cuál es tu visión sobre la responsabilidad individual en el medio natural?
Justamente lo que indicas: debemos ser responsables y tomar con seriedad todas las actividades que nos proponemos en la montaña y el medio natural. Todos podemos vernos en un accidente y necesitar un rescate, somos humanos y nos equivocamos, ¡y yo la primera! Pero el error humano por haber fallado en algo dentro de nuestra planificación y realización de la actividad es comprensible. Lo que no lo es son los accidentes donde claramente hay falta de formación e información o en el otro extremo, exceso de confianza y aceptación al riesgo al límite de la temeridad. Además, vivimos en unas montañas donde el rescate organizado es posible. En muchas otras montañas del mundo, no tienes a donde llamar y, por lo tanto, tienes que ser autosuficiente.
‘RITUAL’ DE SEGURIDAD
Antes de empezar un descenso o una subida comprometida, ¿qué es lo último que compruebas, casi como un mantra personal?
Compruebo muchas cosas. En primer lugar, que mi análisis de la nieve me dé la suficiente confianza. Al mismo tiempo el terreno, valorar siempre las consecuencias en caso de avalancha. Y la gestión del grupo. Ocurren demasiados accidentes con varias personas implicadas a la vez... debemos mantener la distancia y no exponer a todo el grupo al mismo tiempo. Y luego el equipo de seguridad: haber hecho bien el group check, no llevar correas ni bloquear los esquís, un buff, el casco, la chaqueta... todos los elementos que nos hacen menos vulnerables.
FORMARSE E INFORMARSE
Hay mucha información en internet, pero ¿ves necesario pasar por un curso presencial?
Afirmativo al cien por cien. ¿Hay mucha información o desinformación en internet? La verdad es que, como especialista, estoy muy cansada de opiniones e infos basadas en falsos mitos y conocimientos caducados.
ADVERTENCIA
Si pudieras grabar un mensaje en la entrada de todos los parkings de las estaciones de esquí y refugios este invierno, ¿qué diría?
Fórmate e infórmate para entrar en terreno de aludes y no te confíes nunca. Además, esquiar o la actividad que sea es solo una de los muchos placeres que podemos disfrutar de la vida ... y que nos la pueden quitar.
Fotografía: Carles Lluch

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